El líder se hace. Fin de la historia. El liderazgo 3D. (I)

Años lleva la formación del liderazgo planteando la reflexión acerca de si el líder se nace o nace. Hasta la rotunda afirmación en modo de libro de Roberto Luna “El líder no nace, el líder se hace!” esta es la primera pregunta que hemos hecho y hemos recibido en los cursos de formación de directivos. Sabemos que es una pregunta demasiado recurrente.

Sin embargo, no podemos ser ajenos a que existen unas cualidades innatas a un líder que se desarrollan desde la infancia, desde la juventud, como son fundamentalmente la tenencia y gestión de valores y la capacidad de comunicación.

Desde estos primeros años en la vida, de manera inconsciente, los líderes del futuro van destacando por la actitud ante su entorno; proactivos, emprendedores, convincentes, comunicadores.

No obstante, las cualidades se van puliendo, desarrollando y enfocando hacia unos objetivos… y a veces desaparecen o se duermen por falta de ambientes o equipos en los que desarrollarlas. Pero también estas cualidades pueden ser vencidas por el lado oscuro -la manipulación sobre todo- y derivan en la formación de personalidades ajenas al concepto de liderazgo aunque con algunas características comunes. Pero esto ahora no nos interesa. Es cosa de Darth Vader.

Entrenar para el liderazgo, es una sugerencia, una recomendación, un grito para aquellas personas que necesitan, que quieren desarrollar cualidades que tienen dormidas o poco desarrolladas. Entrena, analízate, trabaja tus deseos y objetivos, detecta con humildad y autoconocimiento tus necesidades, y practica, con ayuda de un coach, de un consultor, o de tu propio líder. Al fin y al cabo, la formación de líderes ¿no es también es una cualidad del liderazgo?

Plantearemos en este artículo el concepto del liderazgo 3D, basándolo en tres niveles relacionales: Yo; Yo/Organización; Yo/Equipo.

Yo. En este primer nivel encontramos las cualidades naturales de un líder, como el entusiasmo, la integridad, la fortaleza, la humildad. Sin embargo estas cualidades hay que ponerlas a trabajar. No hay líder sn equipo, no existe el liderazgo sin la afirmación de tu entorno de que lo eres, no se ejerce sin un equipo que lo afirme.

Pasamos entonces al segundo nivel; Yo/Organización, y nos adentramos en las cualidades del liderazgo necesarias para ejercer su papel en un entorno empresarial. Nos referimos a: conocimiento del sector, experiencia y éxito, objetivos claros, dominio del fracaso y gestión de los problemas. Todas ellos afianzan y refuerzan la parcela de confianza por conocimiento del equipo en el líder. Sin ellas el liderazgo se asienta sobre la incertidumbre y la expectación.

Las cualidades del líder en este nivel son posibles de desarrollar sin el aspecto innato del nivel anterior, aunque en cierto modo sí se pueden cimentar sobre alguna de ellas. Para ello hará falta mentalidad y voluntad. Si nuestro destino y nuestro objetivo es ser líderes, no hay más tiempo que perder. Desde cualquier puesto en la empresa o el equipo, desde cualquier punto de partida, es posible desarrollar las cualidades. Cuestión de formación, aprendizaje y práctica.

Pero falta algo. Es obvio que me refiero a la que quizás es la clave del ejercicio del líder; la comunicación. Así pues nos encontramos en el tercer nivel del liderazgo, la que transgrede el yo, las cualidades naturales o personales, y el conocimiento y la experiencia para integrarse con el equipo, con las personas; Yo/Equipo

La comunicación es mucho más que la extroversión. La comunicación es la transmisión de ideas y conocimientos, es el convencimiento, es el uso adecuado del lenguaje en todas sus variables (el verbal, el no verbal,…). Pero más que limitar el concepto de comunicación al uso del lenguaje me gustaría aportar la importancia de la gestión de la escucha activa, la empatía y la asertividad. Pero no nos desviemos del tema central.

Realmente la importancia de la comunicación trasciende mucho más, ya que otros aspectos de esta tercer nivel son los que se refieren a la formación, la instrucción, y, sobre todo, la motivación.

Pero miedo me da que este artículo se haga eterno, y creo que es momento de parar. Ahora reflexiona, ¿en qué nivel te encuentras? ¿hasta dónde quieres llegar?

1 Comentario

  1. Álvaro Valladares 16 Septiembre, 2010 at 8:27 am #

    Gracias por el post Pablo. Estas perlas de sabiduría hace que uno no tenga más remedio que meditar sobre como es y que le falta para cumplir sus metas. Luego… hay que trabajar. Por si sirve de algo… he empezado a hacer un DAFO personal.

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