El Poder de las Relaciones (II): los 4 elementos

el poder de las relaciones, marca personal y comunicaciónEl poder de las Relaciones.

Los 4 elementos. Relación es mucho más que comunicación, como hemos comentado en la primera parte de este artículo por entregas. Las relaciones son claves para nuestro plan de marca personal.

Así pues, partiendo de algunos aspectos claves de la comunicación como punto de origen, y llegando todavía más lejos, podemos establecer 4 componentes para la buena relación, en función de lo esencial, de las personas.

Si partimos de ellas, y de la comunión con el mensaje y con el emisor del mismo, ya sea hacia una persona, un grupo o un auditorio,  podemos analizar lo que ven, lo que entienden, lo que sienten y lo que escuchan. ¿te lo habías planteado antes así? Es una cuestión de actitud, autenticidad, emocionalidad y lenguaje.

1. Lo que las personas ven. Los vínculos visuales

Los vínculos visuales tienen mucho que ver con la imagen pero también con nuestra actitud. Los primeros 7 segundos sabemos que son fundamentales para establecer una primera relación en el proceso de la comunicación.

De estos 7 primeros segundos dependerá, por muy injusto que parezca, causar una primera sensación (La primera impresión es la que cuenta, nos decía Axe). Ella predispondrá a la audiencia para evaluar la credibilidad del mensaje, entre otras muchas cosas. Así pues, lo kinésico toma una relevante posición. Fuera nervios e improvisaciones.

Y del 7 al mágico momento de los 30 segundos, puedas ganarte el interés y el respeto hacia tu persona y tu mensaje, o empezar con  un impacto negativo, muy difícil, aunque no imposible, de revertir.

2. Lo que las personas entienden. Los vínculos intelectuales

Trasmitir vivencias, hacerlo de manera personal y creíble, ser auténtico. No hace falta importar recursos externos, no poner en boca propia palabras ajenas. Tampoco hace falta inventar nada, aunque puedes probar. Debe bastar contigo. Tú eres el mensaje, y debes generar relaciones.

Se veraz, y se responsable. Reconoce tus propios errores. Parece tan fácil… ¿verdad? Ni te imaginas la capacidad de un auditorio para juzgar a un conferenciante, ponente, o docente, con mínimo margen de error, acerca de su conocimiento y su autenticidad en un breve espacio de tiempo.

3. Lo que las personas sienten. Vínculos emocionales

Es muy difícil, además de poco recomendable, intentar evadirse de lo que somos. Tarde o temprano ese yo, lo que llevas dentro, lo que sientes, tarde o temprano ser hará visible. No intentes ocultarlo, te esconderás tras una coraza impropia.

Como apunta el propio Maxwell “los individuos no siempre recordarán lo que dijiste, ni lo que hiciste pero sí cómo les hiciste sentir.” Sencillamente genial. Es el poder de las relaciones.

4. Lo que las personas escuchan. Vínculos verbales

No importa cuál sea tu estilo, pero deberás poco a poco ir desarrollándolo, y por supuesto mejorándolo.  Deberás aprender a manejar y corregir tu tono, tu estilo, tu dicción. Es lo paralingüístico, y aunque suena raro es parte primordial en el dominio de las artes de la comunicación.

Al fin y al cabo el tono es un reflejo emocional, y el adecuado manejo ritmo otorgará a nuestro mensaje la calidez y la cercanía con el auditorio.

Todo esto suena muy bien, pero ¿Qué Hace realmente Que Las Personas Escuchen?

Después de analizar estos 4 elementos de una manera algo superficial, nos debemos hacer una pregunta ¿qué hace que las personas escuchen?

Es realmente curioso porque la respuesta a esta pregunta será a una por oyente, casi seguro. Pero podemos afirmar, y así lo comparto con Maxwell, que hay una serie de actitudes y recursos válidos en la mayoría de las ocasiones ante nuestra audiencia:

  • Las Relaciones: a quién conoces. Nuestro grado de relación con personas de reconocimiento social, empresarial o en cualquier ámbito, es un tema que suscita interés entre la mayoría de las personas.
  • La Perspicacia: qué sabes. Pero qué sabes más allá de lo que estás contando, la cantidad de recursos que fuera del tema en cuestión darán de nosotros una perspectiva de interés muy por encima del momento.
  • El Éxito: qué lograste, qué hiciste, qué alcanzaste. Tu experiencia es fuente de sabiduría para muchos. Y también tus fracasos lo son igualmente. No los ocultes (salvo que sean muchos, claro)
  • El Sacrificio: cómo viviste, cuánto te costó llegar, cómo lo conseguiste. El esfuerzo es la prueba de tu experiencia, y también es una fuente de interés y de experiencia.

Así pues, ¿Por qué contentarnos con llegar al plano de la comunicación pudiendo establecer una relación?

No comments yet.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
UA-6441553-3