Estrategia y Marca Personal (II): El Público Objetivo

Nos encontramos de lleno en un proceso de cambio. Un proceso que hemos emprendido voluntariamente, sabedores de que nuestra marca proyecta una imagen y queremos que sea consecuente con lo queremos transmitir.

Y lo que queremos transmitir ya lo tenemos claro, lo hemos analizado mediante el proceso de autoconciencia y autoconocimiento.

Nuestra imagen, con sus atributos emocionales (confianza, seriedad, firmeza, energía, capacidad de comunicación, valores éticos) y reales (perfil formativo, conocimientos, experiencia) debe definir un destinatario final y, en cierto modo, debemos adaptar el mensaje y la imagen para ser comprendidos por el público objetivo que hemos seleccionado.

Podemos definir público objetivo del marketing personal como “Las personas que participan o pueden participar directamente en el logro de nuestros objetivos, y aquellas que puedan influir sobre ellas”.

Así, llegando al terreno de lo práctico y lo real, que sabéis que es lo que más me interesa y me motiva, nuestro público objetivo lo dividimos en dos grupos a partir de esta definición:

  • los que participan directamente en el logro de nuestros objetivos, lo que vuelve a poner sobre la mesa la importancia de una buena declaración de objetivos y metas. Pueden ser directivos, los directores generales de la empresa o grupo de empresas donde trabajamos, también los de empresas en las que nos gustaría trabajar. Y también personas influyentes en determinados sectores o empresas, como presidentes de asociaciones empresariales. Por qué no, también nuestros compañeros de trabajo
  • el segundo grupo queda definido por la palabra “influencia”. A veces no es fácil llegar a determinadas personas. Surge entonces la necesidad de buscar un mediador, alguien que conozcamos y que nos conozca, que intermedie por nosotros en situaciones en las que no nos es posible alcanzar personas objetivo. El prescriptor.

El Prescriptor. Así pues cobra especial  importancia en nuestra estrategia para llegar a desarrollar determinadas relaciones el intermediario. Su función es la de facilitarnos el contacto, y debemos tener en cuenta algunas cosas respecto a su figura:

  • Debe ser de nuestra confianza
  • Debe conocer nuestras intenciones
  • No olvidemos agradecerle la intermediación
  • Podemos reconocerlo ante nuestro destinatario final

Agenda Personas Objetivo. Una buena manera de llevar al día la relación de contactos es poner en marcha nuestra agenda de PERSONAS OBJETIVO. Esta agenda debe contener los datos necesarios para conseguir nuestro contacto: PERSONA/ CARGO/ DATOS/ PRESCRIPTOR/ CARGO/ ESTRATEGIA A SEGUIR/ FECHA.

Así pues ya tenemos algo definido. Tras el posicionamiento y la Estrategia (I), hemos hecho algo de profundidad con el Público Objetivo (II). En breve, seguiremos detallando nuevas paradas en nuestro camino: Nuestro Mercado (III) y finalmente, nuestra Competencia (IV).

Y después de esto… ¿conoces bien y tienes delimitado a tu público Objetivo?

1 Comentario

  1. Toni Serra 26 Septiembre, 2010 at 8:44 am #

    Hola Pablo me parece muy oportuno y acertada tu publicacion, precisamente y en mi caso porque estoy en el inicio de esta fase personal, ya te comentare la situacion de nuestra empresa (en fase terminal). Bueno ademas de darte la enhorabuena por el articulo, facilitame si conoces buenos prescriptores que desempeñen bien este trabajo y dispongan de buenas redes de relaciones.

    Un Abrazo

    TSP

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