Parte de la manada

Desde hace tiempo la palabra manada me sonaba a un concepto masivo, alienado. Cuando en los últimos cursos de Liderazgo hemos llegado a la parte de la Gestión de Equipos surge el concepto grupo como germen del equipo.

No todos estamos llamados a ejercer el liderazgo, porque no hay sitio para todos, pero todos estamos llamados a desempeñar y a ocupar un lugar trascedente en nuestras vidas y que podamos hacer de igual manera algo trascedente para los demás.

La manada es una necesidad, si acaso fisiológica, pero es también una forma de afirmar nuestro yo.

En un grupo no existe el objetivo común ni la asunción colegiada de responsabilidades, en un equipo sí. Los ejemplos del trabajo en equipo que nos representa el mundo animal son muchos y muy cinematográficos; el vuelo de los gansos, los pingüinos, el ataque de las hienas, la caza de los lobos, los movimientos de caza planificados por los delfines… pero eso no es suficiente.

Asumir cada uno nuestro papel en la manada no es ya una cuestión de sumisión al líder, al león más fiero de la sabana. El desarrollo de las marcas personales nos plantea y nos reta a un nuevo escenario en el que cada uno juega su papel por el bien común y por el propio desarrollo. Una cosa no excluye a la otra.

La manada ya no es la misma, no es un arquitectura basada en la fuerza ni en el conocimiento, ni siquiera en la asignación de tareas, sino en el ejercicio de la propia marca personal, sea cual sea nuestro desempeño.

No somos parte del carbón de la historia que planteó el marxismo, pero tampoco somos un recurso más del rancio capitalismo. El mundo no progresa solo, lo hacemos progresar las personas. Ese camino, esa evolución permanente debe cambiar ya de rumbo; hasta el Marketing pasa a ser Humano.

El marketing personal está de enhorabuena, y las personas también los estamos. España alberga a destacados profesionales que están generando una nueva cultura en las personas que impregnará el nuevo modelo empresarial (Jordi, Guillem, Ignasi, Alexia y Pau de Soymimarca, Andrés Pérez, Arancha Ruiz, Ruth y Manu de Verbung). Profesionales de referencia mundial, personas que se resignan a ocupar el lugar en la manada que otros le han asignado. Profesionales que van a dar mucho que hablar en el diseño del mundo que viene.

Podrás decirme cómo trabajar, pero no podrás decirme cómo debo ser.

La marca nos hará fuertes.

2 Comentarios

  1. PazRosado (@PazGaRo) 20 Enero, 2012 at 7:29 pm #

    “No todos estamos llamados a ejercer el liderazgo, porque no hay sitio para todos” ¡¿?! Creo que mi concepto de liderazgo es diferente al tuyo. Creo que es como confundir la potestad con la autoridad. Puede que tengas potestad, seas jefe, pero no autoridad. Por desgracia, hay todavía mucho de esto. Gente con poder, pero sin autoridad. La potestad te la dan, la autoridad te la ganas a base de estudio, esfuerzo, coraje… De ahí eso de “Fulano de tal es una autoridad en la materia, sabe de lo que habla”.
    Nadie, desde mi humilde punto de vista (y esto lo digo de corazón, no como frase hecha), puede ser líder si no se lidera antes a sí mismo. Que luego tengas o no un cargo importante en una empresa u organización es otra cosa. Que seas líder y no lo sepas de forma consciente, también es algo que he podido comprobar por mi experiencia. Es más, también conozco a personas que son líderes pero que ni pretenden ni quieren ejercer como tal. Es simplemente algo que no pueden remediar porque simplemente forma parte de su propia naturaleza. Algunos nacen líderes, otros, se hacen.

    Saludos,

    Paz Rosado
    @pazgaro

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    • Pablo Adán 22 Enero, 2012 at 8:56 am #

      Paz, gracias por tu comentario. Realmente estamos hablando de un liderazgo operativa. El liderazgo emocional lo podemos llevar todos dentro. El ejercicio del liderazgo como responsable de equipo, nada que ver con la autoridad, es un plano diferente del mismo concepto. Estoy de acuerdo esencialmente con lo que dices. Gracias

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