Destino final en el Rock: El Club de los 27

olimpo rock

En el mundo del rock and roll el número 27 tiene un significado especial, muy especial. Brian Jones, Jimmy Hendrix, Janis Joplin, Jim Morrison, Kurt Cobain o Pete Ham y otros muchos perecieron a esta edad. Este trágico Club de los 27, sigue sumando estrellas a su lista; la penúltima en llegar fue la esquiva Amy Winehouse.

El mismo en que Bill Halley publicó su Rock Around the Clock, considerado el primer éxito de rock and roll, Johny Ace, uno de los primeros artistas negros de rhythm and blues, celebró su primer numero uno de jugando a la ruleta rusa, con la peor fortuna que podamos imaginar; una idea fantástica para ser parte de la historia. Uno de los primeros miembros de la primera generación rock en llegar al Club de los 27, el exclusivo clan de los jóvenes cadáveres. Era 1954.

La década de los 60 fue productiva para el llamado Club de los 27. El ritmo de vida, el alcohol, las drogas y la inestabilidad emocional de muchas de las estrellas caídas motivaron estas muertes tempranas.

Robert Johnson fue uno de los primeros en inauguran tan solicitado Clan. También llamado El Abuelo del Rock & Roll o el Rey del Delta Blues fue un gran músico de blues que influenció a otros muchos músicos como Bob Dylan, Neil Young, Eric Clapton, Jimmy Page, etc. Cuenta la leyenda urbana del rock que le vendió su alma al diablo a cambio de ser el mejor guitarrista del blues. Su muerte fue un misterio, nunca se supo bien que fue lo qué le paso a Robert. Se cuenta que fue envenenado con whisky por un marido celoso, dueño de un bar en el que Johnson actuaba. Más adelante indagaremos en este suceso y en la historia de una de las leyendas negras del rock.

Nat Jaffe, gran músico de blues de los 40, murió de alta presión arterial.

Brian Jones era el más descontrolado y errático de los Stones. Cuando el resto del grupo le comunicaron que ya no seguiría con ellos respondió tranquilo: “Sí, quiero ser famoso. Y no, no quiero cumplir treinta años”. Falleció el 3 de julio de 1969 ahogado en su piscina.

Brian fue detenido varias veces por drogas y otras cuestiones de orden y, aunque los Stones no eran precisamente angelitos, no les gustaba demasiado la incontrolable actitud de éste. Cuando murió la autopsia reveló que su corazón era más grande de lo normal, demasiado para superar una gran cena de drogas y alcohol. Lo que Brian se perdió está a la vista de todos, y su puesto lo cubría el guitarrista Mick Taylor.

club27Jimmy Hendrix también falleció a los 27 años. Consumidor habitual de LSD fallecía en septiembre de 1970 en su propia casa por una sobredosis ahogado en su propio vómito según la macabra autopsia, conocida por el gran público.

Janis Joplin siguió el mismo camino que los dos anteriores. Considerada una de las mejores voces del blues femenino, Joplin se vio sobrepasada por su rápido y vertiginoso ascenso en el mundo de la fama.

Pete Ham era el vocalista de  los injustamente olvidados Badfinger, uno de los grupos lanzados en 1970 por el sello Apple de los Beatles. Pronto alcanzaron el éxito con el tema Come And Get It, pero algo falló: el manager del grupo se marchó con todo el dinero que había adelantado la discográfica para la producción del nuevo disco. Pete Ham se acaba de comprar una gran casa y su mujer estaba esperando un hijo. Se desesperó, quizás sin justificación real, pero se ahorcó en su garaje con 27 años. Una gran pérdida, con un legado corto y muy interesante.

Jim Morrison fue el que puso nombre al Club de los 27 entre los medios de comunicación, ávidos de las consecuencias de la vida veloz de las estrellas del rock and roll. Drogas diversas y alcohol también lo arrastraron a la muerte: The End. Aún hay quien dice que vive.

Pero hay muchos más miembros póstumos del Clan o Club de los 27 con trágicos y curiosos finales, tal vez con menos nombre pero con historias dignas de ser contadas.

Les Harvey, escocés y guitarrista de varias bandas de blues-rock, como los Stone The Crowes murió electrocutado al tocar un micrófono que no tenía toma de tierra con las manos húmedas.

lan Wilson era el líder de la banda de blues Canned Heat. Era un amante de la naturaleza y un convencido ecologista, pero también era depresivo. Tras publicar siete discos con la mítica banda fue encontrado muerto en Topanga Canyon, al este de Los Ángeles. La autopsia dictaminó intoxicación por barbitúricos, pero siempre se pensó que fue debido a su tendencia suicida.

Pigpen McKernan fue uno de los fundadores del rock psicodélico con Grateful Dead. Lo encontraron muerto en su casa, y pese a que era un bebedor crónico, dicen que murió de hemorragia cerebral.

Gary Thain fue el bajista del grupo de hard rock Uriah Heep. Durante la gira americana del 75 del grupo, en un concierto en Dallas se electrocutó, y aunque en muy malas condiciones sobrevivió al accidente. Pero su estado, y su adicción a la heroína, hizo que fuera sustituido por el grupo. 3 meses después, murió por sobredosis.

Dave Alexander, fundador de los Stooges, grupo de Iggy Pop, ingresó en un hospital debido a una pancreatitis pos su adicción al alcohol.

Kristen Pfaff, bajista del grupo Hole, murió por sobredosis a las pocas semanas del suicidio de Kurt Cobain, de quien era una gran amiga. Se dijo que no consiguió superar su desaparición.

Amy Winehouse fue encontrada muerta en su apartamento a los 27 años de edad. Pero no fue de sobredosis: la muerte se produjo tras sufrir un colapso durante el síndrome de abstinencia al intentar dejar el crack.

club 27 rockUn caso curioso es el de Richey Edwards, guitarrista de la banda de los 90 Manic Street Preachers. Desapareció sin dejar rastro en Gales en 1995. Sólo encontraron su coche abandonado cerca de una gasolinera, sin batería y con indicios de que alguien había estado viviendo dentro. La gasolinera estaba cerca del famoso puente “Severn”, lugar habitual para la última visita de muchos suicidas. Tenía 27 años y su cuerpo jamás apareció.

Y la lista continúa con otros ilustres como Pete De Freitas, batería de los Echo & The Bunnymen, que murió en un fatal accidente de bicicleta. Dennes Boon, guitarra de los Minutemen murió en 1985 en accidente de furgoneta.

En el rock hay una maldición, un destino fatal. Sobrevivir a los 27 es dar un buen suspiro, mientras la leyenda continúa.

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2 Comentarios

  1. Jorge Jimenez 20 octubre, 2015 at 5:00 pm #

    ¡Que grande Pablo!

    Tengo que animarme a leer el libro.

    Seguro que esta lleno de perlas super interesantes como esta del club de los 27.

    Fue un gusto ponerle nombre a la canción con la que cierra Branking Bad.

    ¿Sabes como conocí yo el precioso tema del grupo Journey: “Dont Stop Believing”?

    Es el tema con el que cierra la última temporada de los Soprano.

    En fin…

    Grandes canciones de grandes artistas que pertenecieron a un momento mágico de la música e irrepetible cerrando series que también marcaron historia.

    El arte y el talento llama al arte y al talento.

    Un abrazo!!

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    • Pablo Adan 20 octubre, 2015 at 5:12 pm #

      Gracias Jorge por tus comentarios !. En el libro… claro… muchas más sorpresas !! Una gran historia !

      Responder

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