El egoísmo está infravalorado

¿somos rgoístas por naturaleza?

El egoísmo está en los genes

Una de mis primeras lecturas fue El Gen Egoísta (Richard Dawkins) (1). Nunca supe qué hacía ese libro en casa, y mucho menos qué hacía yo leyéndolo con 14 años.

Todo comenzó con Darwin (2) y su teoría de la supervivencia de los más aptos, los mejor adaptados al medio. Tras pasar sin pena ni gloria, con más críticos que seguidores, casi cien años después los biólogos y sociólogos de todo el mundo comienzan a aceptar la teoría y a trabajar sobre ella.

Darwin planteaba la supervivencia de los individuos más capaces y mejor adaptados, y tardó mucho tiempo en ser superada o, mejor dicho, completada. En ella se interpreta la evolución de las especies desde el punto de vista de los genes (3) en lugar del individuo, a la vez que critica los argumentos de la selección de grupos.

El Gen Egoísta plantea la predisposición genética a la continuidad personal o de la especie. El libro de Richard Dawkins revolucionó el concepto de Darwin de supervivencia de las propias especies hacia el gen, lo completaba y lo justificaba. Un libro que hoy sigue dando vueltas por el mundo. El hombre, y cualquier animal, es un mero portador de genes cuya existencia se basa en la reproducción para transmitir de los genes (de manera inmutable) de generación en generación.

El gran antropólogo Juan Luis Arsuaga (no dejes de leer “Vida, la gran historia”, 4) pone claridad en todo esto al afirmar, sobre la genética y el comportamiento humano: “Los genes nos condicionan porque son muy espabilados y de alguna forma prescriben cómo hay que ser para encajar. Ahora, encajar en un ambiente de intolerancia, exclusión del diferente o del que le da la gana ser diferente, del que no quiere pertenecer a la masa… Los niños tienen pánico a ser diferentes, y esa conducta podría explicarse genéticamente. Desviarse de la norma no es el mejor mecanismo de supervivencia. Ese es el problema”.

Así que además de las muchas predisposiciones genéticas, ser uno mismo, ser diferente, no es una conducta habitual. Qué poco me gusta esto.

Predisposición al egoísmo

El concepto de gen egoísta no delimita, pero sí predispone, al egoísmo. Pero el hombre, como afirma el propio Dawkins, tiene el cerebro lo suficientemente desarrollado como para rebelarse contra esto y cambiar su actitud, pero ¿hasta dónde?

De esta teoría parte entonces el egoísmo como un comportamiento natural, pero se detectan en varias especias animales, entre ellas el hombres, comportamientos altruistas y sacrificios por la comunidad ¿es entonces algo erróneo o una excepción a la norma? No, Dawkins lo explica como la “selección de grupo”.

EO Wilson (5) hizo un estudio en el que los genes egoístas son la selección natural individual (pecado), y los genes altruistas son la selección de grupo (virtud y armonía social). Si dominaran los individuales las sociedades se disolverían. Un estudio apasionante.

El sacrificio para la supervivencia del grupo

Pero la selección entre individuos parece más fuerte dentro de los grupos, que la selección entre grupos. Y esto es bastante transcendente: “Fruto del individualismo, que promueve la independencia y la autosuficiencia, nos podríamos encontrar en la era de la moral a medida, donde tomamos a nuestra propia conveniencia, desde un racionalismo radical, nuestra propia visión de ambas cuestiones: ética y moral”. (de mi ebook 10 motivos para una revolución)

¿Nos estamos complicando la vida? ¿Se estaba mejor antes de leer todo esto? Pues no es más que el principio de todo lo que estoy revisando para mi próximo libro, que promete ser revisionista y provocador, y busca chocar contra la cultura establecida en las posmodernidad y la era de la posverdad.

Las ventajas de ser egoísta

Decía Francis Bacon (6) que el “egoísta es aquel capaz de pegar fuego a la casa del vecino para freír un huevo”, y ciertamente está es la visión más común de los que se considera uno de los peores defectos humanos. Sin embargo, hay otra clase de egoísmo que no busca el propio placer a cualquier coste, sino cubrir las propias necesidades para desde nuestro bienestar, poder ser útiles a los otros: el llamado egoísmo en positivo.

Contrariamente a lo que se pueda pensar, mirar por los propios intereses clarifica las relaciones con los demás; sin algo de egoísmo no hay ganancia, o esta es limitada. Así que podemos influir en el comportamiento de los demás de forma más beneficiosa para nuestros propios intereses.

Nos alejamos de la gente toxica y nos acercamos a la gente positiva, ¿no es eso algo de egoísmo social?

Pues visto así, habrá que ser un poco más egoísta ¿o no?

Pero hay otras cuestiones derivadas que son relevantes y que seguro que has echado en falta en esta reflexión; el egoísmo de grupo y el altruismo, pero de eso mejor hablamos otro día.

Nota: Dawkins acuña el concepto de #meme ¡en 1976! como agente responsable de la transmisión cultural en el ser humano.

Leer más:

  1. El Gen egoísta, leer más
  2. Rectificaciones de Darwin sobre El Origen de las Especies: aquí
  3. Qué son los genes: aquí.
  4. Vida, la gran historia, leer
  5. EO WIlson, el gen altruista, aquí
  6. Francis Bacon, filósofo del siglo XVI, leer
  7. Razones para ser egoísta, aquí
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